Qué es Apologética Cristiana

Que es Apologética Cristiana

Apologética Cristiana significa defensa racional de la Fe, implica estar bien informados y conocer las verdades de nuestra Fe cristiana para poder defenderla con argumentos contundentes.

La apologética responde a todas aquellas inquietudes y dudas de la vida cotidiana, y también nos ayuda a defender nuestro estilo de vida cristiano ante las críticas y las falsas religiones.

Como cristianos estamos llamados a estar preparados y equipados con la Palabra de Dios para proclamar el evangelio y defender nuestra fe.

Definición de Apologética.

La palabra “apologética” se deriva del término griego apología, que significa “defensa”.

En la antigua Grecia el termino particularmente se aplicaba al discurso de defensa, aquel que tenía lugar en el tribunal como parte de un procedimiento judicial, similar a lo que sucede hoy en día con los Juicios Orales.


Apologética en la Biblia.

Estudiar la Palabra de Dios, examinando las Escrituras profundamente, nos ayuda a ser mejores cristianos, aprendiendo argumentos concretos e inteligentes para defender nuestra Fe en Jesús con la verdad de la Biblia.

El termino griego apología aparece 17 veces en el Nuevo Testamento y en todos los casos puede traducirse como “defensa” o “vindicación”. (Kennet D. Boa, Biblia de Estudio de Apologética).

Como resulta evidente en Mateo 28:18-20, 1 Pedro 3:15 y en Filipenses 1:16-17.

El llamado a defender nuestra Fe.

Como cristianos estamos llamados a defender nuestra Fe, no con violencia, sino con mansedumbre y reverencia. (1 Pedro 3: 15)

Cuando el mundo empieza a mirar la luz de la esperanza que brilla en nuestro interior como cristianos, y sobre todo cuando por obra del Espíritu Santo, nuestra vida empieza a ser transformada, abandonando viejos vicios y malos hábitos.

Empiezan las críticas, las murmuraciones, los insultos y hasta las agresiones contra la propia vida.

Como cristianos seremos perseguidos por el mundo, porque no somos del mundo, sino de Dios. (Juan 17:16)

La Palabra de Dios nos promete que aquellos que calumnian nuestra buena conducta en Cristo serán avergonzados. (1 Pedro 3:16)

Sin embargo nos advierte que habrá ocasiones en que si es la voluntad de Dios, padeceremos a causa de nuestra Fe, pero es mejor padecer haciendo el bien, que haciendo el mal. (1 Pedro 3:17)

Al igual que nuestro Salvador Jesucristo quien padeció una sola vez por nuestros pecados, así también nosotros debemos seguir el ejemplo que Él nos dió y aceptar la voluntad de Dios, porque nuestra recompensa será grande en el Cielo.

Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo. Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es grande en los cielos.” (Mateo 5:11-12)

Fe y Razón no se contraponen.

Como cristianos debemos defender nuestra Fe de manera racional, con argumentos claros, presentando pruebas de lo que decimos y manteniendo una vida congruente con nuestras creencias cristianas.

Debemos estudiar continuamente la Biblia, pero también la ciencia, los avances tecnológicos, la filosofía y todo aspecto de la cultura y la vida humana.

Pidiendo en oración a Dios que nos provea en todo momento de discernimiento espiritual.

La ciencia no contradice a la Biblia, estudia la Creación de Dios a través del intelecto humano que es un don de Dios.

El problema no es la ciencia, sino aquellos científicos que han escuchado filosofías de demonios y teorías sin fundamento. (Ver Roger Morneau sobre la Teoría de la Evolución)

Nuestra Fe en Cristo, no es una fe ciega e ignorante, sino una creencia inteligente y firme, basada en:

  • La verdad histórica de la Biblia.
  • La verdad científica de la Creación, estudiada por el intelecto humano iluminado por Dios.
  • La verdad espiritual revelada por el Espíritu Santo.

No es una fe relativa sujeta a la subjetividad, tampoco una fe que se acomoda a las tendencias de la época o a las inclinaciones del corazón humano.

Sino una Fe cuya verdad es absoluta porque está inspirada y sostenida por el Espíritu Santo.

A diferencia de las falsas religiones como el hinduísmo, el budismo, el islam, el satanismo o las filosofías luciferinas de la Nueva Era, que se basan en fábulas para cautivar la imaginación humana y en manifestaciones demoníacas para producir experiencias sobrenaturales.

Nuestra Fe es verdadera porque está sustentada en pruebas históricas y realidades proféticas cuyo cumplimiento estamos viendo ante nuestros ojos.

La Defensa de la Fe es Guerra Espiritual.

La Palabra de Dios nos exhorta a contender ardientemente por la Fe (Judas 1:3), presentando una defensa razonable de la verdad bíblica.

Contra aquellos que han entrado encubiertamente para convertir en libertinaje la gracia de nuestro Dios. (Judas 1:4)

La apologética es por lo tanto, un arma contra los apóstatas que han infiltrado a la iglesia.

En tiempos de Apostasía como los que estamos viviendo, es imprescindible defender nuestra fe.

No solamente de aquellos que la atacan, sino de nuestros propios pensamientos.

Nuestra mente está bajo ataque constante del enemigo, por lo tanto la oración es fundamental para que el Señor proteja nuestra mente y nuestro corazón, y así podamos defender nuestra Fe y salir victoriosos en Cristo.

Porque nuestra lucha no es contra carne y sangre, sino contra demonios que poseen cuerpos y mentes humanas para propagar doctrinas falsas y llevar a las almas a la condenación eterna. (Ver Humanidad en Peligro: Los Walk-ins)

La apologética cristiana es por lo tanto un aspecto necesario de la vida cristiana y la guerra espiritual.

Francisco G. Lagunas on EmailFrancisco G. Lagunas on FacebookFrancisco G. Lagunas on GoogleFrancisco G. Lagunas on TwitterFrancisco G. Lagunas on Youtube
Francisco G. Lagunas
Ex canalizador Nueva Era y escritor cristiano experto en guerra espiritual, extraterrestres y ocultismo. Sin miedo a defender su nueva Fe en Cristo, ni a denunciar los peligros de la Nueva Era y la Agenda Extraterrestre.