Queridos hermanos y hermanas, empezamos nuestra serie de estudios bíblicos del libro de Proverbios, titulada “El mes de la Sabiduría“, con una reflexión: ¿cuántas veces han estado en problemas financieros o deudas impagables?

Hace unos años contraje una de estas deudas, compré un nuevo ordenador para mi trabajo como diseñador. En aquel entonces usaba una laptop “de batalla”, como solía llamarla, pero tenía una falla en el disco duro, así que decidí comprar una nueva, necesitaba una computadora más potente que procesara gráficos en 3D y pudiera hacer animaciones digitales. Visité varios lugares, hasta que encontré una de alta gama en un conocida tienda departamental, a pesar de su alto precio, se me hizo fácil tomar mi tarjeta de crédito y comprarla, sin pensar en todo el gasto que implicaría después. La deuda se volvió tan pesada por los intereses, que hubo un momento en que deje de pagar la tarjeta, meses después vino la amenaza de un embargo, por la gracia de Dios y la ayuda de mis padres, logré solventar el retraso y salir del problema.

A veces se nos hace más fácil adquirir todo en el momento, en vez de ahorrar y esperar, buscamos satisfacer nuestros deseos de manera inmediata, lo más sabio hubiera sido mandar reparar la computadora que ya tenía, aguardar una oferta, o buscar un modelo más económico, sin embargo me dejé llevar por la novedad y las funcionalidades, más que por la buena virtud de la paciencia y la previsión, aquella compra fue un lujo innecesario que significó más que un dolor de cabeza.

La Biblia nos enseña a evitar problemas financieros.

El Señor otorgó al Rey Salomón una sabiduría ejemplar para que guiara a su pueblo, no cabe duda de que a pesar de sus altas y su bajas, su reinado fue uno de los períodos más prósperos en la historia de Israel, en el libro de Proverbios, en el capítulo 6, el rey Salomón le enseña a su hijo a evitar enredarse en deudas y lo previene de los problemas financieros, dice la Palabra de Dios:

Hijo mío, si salieres fiador por tu amigo, si haz empeñado tu palabra a un extraño,
Te haz enlazado con las palabras de tu boca.
Y haz quedado preso en los dichos de tus labios.

(Proverbios 6:1-2, RV1960).

Aquí Salomón instruye a su hijo a que cuide los dichos de su boca, porque sino tiene cuidado, estos lo comprometerán y le causaran problemas, en este caso económicos, pero igual pasa en otros aspectos de la vida.

Cuantas veces no se nos acerca un amigo, un vecino, o un conocido del trabajo o de la familia, y nos pide que seamos sus fiadores en un préstamo, por nuestro buen corazón o falta de experiencia en temas de finanzas, accedemos a su petición, sin saber que nos comprometemos ante quien le presta el dinero, para responder en su lugar.

Yo conozco varias personas a quienes desafortunadamente les ha pasado esto, han quedado fiadores de amistades o familiares que luego no han pagado, y han tenido que responder ellos mismos, poniendo en serios aprietos su economía familiar.

Ante esto, Salomón le aconseja a su hijo que no se confíe de su amigo, y que no pierda más tiempo, y se deshaga de esa atadura lo antes posible, dice Salomón:

Haz esto ahora, hijo mío y líbrate,
Ya que haz caído en la mano de tu prójimo;
Ve, humíllate, y asegúrate de tu amigo.
No des sueño a tus ojos,
Ni a tus párpados adormecimiento;
Escápate como gacela de la mano del cazador,
Y como ave de la mano del que arma lazos.

(Proverbios 6:3-5, RV1960).

A veces nos da pena decir que no, más si se trata de un amigo cercano o un familiar, antes de comprometernos con una deuda ajena, recordemos el sabio consejo que Salomón le enseñó a su hijo, y escapemos de la mano de los malos pagadores para evitar deudas innecesarias.

La paciencia, el ahorro y saber decir que no, son virtudes que debemos cultivar en nuestros corazones para que den el fruto de una economía sana y fuerte, una vida libre de problemas financieros es una vida más feliz y segura.

Oración problemas financieros.

La oración es un refugio en medio de las aflicciones, te invitamos a darle una oportunidad a Jesús para que sea parte de tu vida, una vida centrada en la oración y en el poder de la fe, es un camino seguro al éxito y la estabilidad en cada aspecto de nuestras vidas.

Señor Jesús, te acepto como mi Señor y Salvador, te pido por favor: libérame de mis deudas, toma el control de mis finanzas, ayúdame a tomar mejores decisiones en temas de dinero, que todo en mi vida sea estabilidad económica y financiera. Amén.

Te invitamos a edificarte en la Palabra y leer estos versículos sobre problemas financieros en la Biblia.



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Francisco Gómez
Ex canalizador Nueva Era y escritor cristiano, experto en guerra espiritual, extraterrestres y ocultismo. Sin miedo a defender su nueva fe en Cristo, ni a denunciar los peligros de la espiritualidad Nueva Era y la agenda extraterrestre.